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jueves, 19 de febrero de 2026

Coaching for Physicians ...specialized coaching for physicians

https://www.coachingforphysicians.com/ Empowering Doctors to Thrive in Modern Medicine Patrick Hudson, MD, is a surgeon and coach dedicated to helping physicians succeed in today’s complex medical world. As a Fellow of the American College of Surgeons and a Fellow of the National Anger Management Association, he brings a unique blend of expertise. He is a Board-Certified Plastic Surgeon and a Board-Certified Coach. Alongside his medical qualifications, Dr. Hudson holds advanced degrees in Mental Health Counseling, Medical Ethics, and Liberal Arts, reflecting his commitment to holistic growth and development. With over a decade of experience, he has guided countless physicians and healthcare organizations toward success. Dr. Hudson is an author and has written several books, including Ten Things I Wish I Had Known When I Started Medical School and The Physician as Leader: Essential Skills for Doctors Who Didn’t Plan to Lead. Both are part of the Coaching for Physicians Series. surgeon Coaching for Physicians provides nationwide coaching by Zoom or in person. We individualize our coaching program for each doctor and work exclusively with physicians and surgeons. No two doctors are managed in the same way and we work one-on-one, to help you develop the skills you need to succeed in modern medicine. At Coaching for Physicians we combine specialized physician coaching and education for individual physicians and healthcare organizations, including full days of immersion in soft skills coaching. These courses are the fastest way to develop new people skills. Our services include leadership development, anger management, disruptive physician behavior, burnout and stress reduction, marital and relationship support, malpractice support, time management, conflict resolution, career & retirement, life coaching, executive coaching, emotional intelligence, communication and interpersonal skills - exclusively for physicians. All sessions are individualized and available via Zoom. These are NOT online classes or groups, but one-on-one, physician-to-physician coaching. REFERENCES & COMMENTS: “As a surgeon who is clinically busy and also involved in medical group/hospital leadership, I realized that having a coach is very important for developing “the soft skills” one needs to be successful in these roles... Dr. Hudson has been a great resource to me and his wealth of knowledge is second to none. Our sessions have been spot on and he has provided me crucial information and readings that have shaped my leadership skills. He has become a great part of my career growth and comfort with my planning…Dr. Hudson’s availability, communication and professionalism match my expectations of a coach. He is a great communicator and fabulous listener who has a great knowledge about the medical challenges…leaders face…”Vascular Surgeon/California:

sábado, 7 de febrero de 2026

Las personas mayores de Gaza sufren una crisis de salud física y mental desatendida en el contexto del bloqueo continuo de Israel a la ayuda y los medicamentos esenciales

Un estudio de HelpAge International revela consecuencias para la salud física y mental de las personas mayores La grave escasez de alimentos nutritivos, medicamentos y alojamiento contribuye a condiciones inhumanas “Los derechos y las necesidades de las personas mayores de Gaza no deben ser ignorados” 05 de febrero de 2026 Las personas mayores de Gaza sufren una crisis de salud física y mental desatendida en el contexto del bloqueo continuo de Israel a la ayuda y los medicamentos esenciales, y de su prohibición reciente de las organizaciones humanitarias, según revela un nuevo estudio de HelpAge International y Amnistía Internacional. En el estudio sobre salud llevado a cabo por HelpAge International, varias personas mayores dijeron que la escasez de alimentos las habían obligado a saltarse comidas, entre otros motivos para garantizar que otros miembros de la familia pudieran comer, y otras comentaron que habían tenido que racionar los medicamentos para enfermedades graves debido a la falta de acceso. Las personas mayores internamente desplazadas también describieron a Amnistía Internacional que la falta de acceso a alimentos nutritivos, alojamiento adecuado y atención sanitaria debida al bloqueo continuo impuesto por las autoridades israelíes les estaba causando un daño extremo. Las personas entrevistadas habían sufrido varios desplazamientos desde octubre de 2023. “Durante los conflictos armados, las necesidades de las personas mayores suelen pasarse por alto. La población palestina de Gaza sufre un deterioro físico y mental sin precedentes como consecuencia directa de su sometimiento deliberado por parte de Israel a condiciones de existencia que acarrean su destrucción física”, ha declarado Erika Guevara-Rosas, directora general de Investigación, Incidencia, Política y Campañas de Amnistía Internacional. “El estudio de HelpAge pone de manifiesto que las restricciones ilícitas, crueles e inhumanas impuestas por Israel a la entrada de ayuda para la supervivencia han repercutido en la capacidad de la gente mayor para acceder a atención de la salud y a medicamentos esenciales y han limitado su acceso a alimentos nutritivos y a alojamiento adecuado.” “Los derechos y las necesidades de las personas mayores de Gaza no deben ser ignorados. Muchas de ellas siguen soportando condiciones de vida degradantes y una situación humanitaria desesperada tras la destrucción de sus hogares y repetidos desplazamientos. Las autoridades israelíes deben levantar el bloqueo de inmediato y sin condiciones y permitir la entrada sin trabas de suministros esenciales, como medicinas y materiales para la construcción de refugios.” Durante los meses de invierno, la población palestina de Gaza —la mayor parte de la cual vive en tiendas ruinosas o alojamientos improvisados— también ha tenido que lidiar con el desbordamiento de las aguas residuales y las que provocaron las inundaciones, y ha estado expuesta a fuertes vientos. El 1 de enero Israel también suspendió el registro de 37 ONG que operaban en Gaza y Cisjordania, y ordenó el fin de sus actividades en un plazo de 60 días. Conclusiones del estudio de HelpAge Internacional HelpAge International encuestó a 416 personas mayores en Gaza y hoy publicó sus conclusiones en un informe titulado Pushed Beyond Their Limits : The survival of older people in Gaza (Más allá de sus límites: La supervivencia de las personas mayores en Gaza). En medio de la grave escasez de alimentos y el colapso de los servicios esenciales, las personas mayores se enfrentan a riesgos específicos que a menudo se pasan por alto. Sus necesidades siguen siendo en gran medida invisibles. A continuación figuran las principales conclusiones del estudio de HelpAge International: Las personas mayores viven en condiciones de extrema privación de vivienda : el 76% de las personas encuestadas viven en tiendas, a menudo en condiciones de hacinamiento; el 84% afirmaron que sus condiciones de vida actuales perjudican su salud y su intimidad. El desplazamiento ha sido constante y desestabilizador : el 79% han sido desplazadas más de tres veces desde octubre de 2023, lo que ha alterado el apoyo que recibían de sus familias y ha aumentado su aislamiento. Los problemas de salud están muy extendidos y, en gran medida, desatendidos : a pesar de la alta prevalencia de las enfermedades y el dolor crónicos, el acceso a medicamentos es extremadamente limitado, ya que el 42% de las personas encuestadas solo pueden obtenerlos “a veces” y el 18%, “rara vez”. El 68% redujeron la dosis de su tratamiento o lo interrumpieron por falta de existencias. El acceso general a la atención sanitaria sigue siendo bajo; solo el 17% de las personas encuestadas afirman disponer de una cobertura sanitaria completa, y el tratamiento de las enfermedades crónicas —sólo un 31% tienen acceso a él— es el servicio que más echan en falta. La inseguridad alimentaria es grave y potencialmente mortal : Aunque la mitad de las personas encuestadas afirmaron que desde el alto el fuego era más fácil acceder a la ayuda, el 11% seguían sin haber comido nada en las 24 horas anteriores. El 48% habían reducido su propia ingesta para garantizar la de otras personas. La tensión mental es grave y afecta directamente a la nutrición: el 77% afirmaron que la tristeza, la ansiedad, la soledad o el insomnio habían reducido su apetito y afectado a su bienestar. “La vida se ha vuelto aún más miserable” La investigación de Amnistía Internacional corroboró estas conclusiones. Incluía entrevistas a 12 personas mayores procedentes de todas las regiones de la Franja de Gaza ocupada que viven en tiendas en los campos para población internamente desplazada de la zona de Az Zawayda , donde las condiciones de vida son extremadamente difíciles. En la mayoría de los casos, un familiar facilitaba la comunicación con la persona mayor, que numerosas veces tenía alguna discapacidad o necesitaba ayuda para utilizar el teléfono móvil. Las personas entrevistadas afirmaron que se habían visto obligadas a dejar de tomar o racionar los medicamentos para sus enfermedades crónicas por falta de existencias o porque su precio se había triplicado o cuadruplicado. Según la Organización Mundial de la Salud , en octubre de 2025 sólo funcionaban parcialmente menos de 14 de los 36 hospitales de Gaza y menos de un tercio de las unidades de rehabilitación, lo que limitaba gravemente el acceso a la salud de la población de edad avanzada. Algunas personas mayores habían perdido mucho peso y la mayoría dependía de comedores comunitarios que no siempre proporcionaban alimentos suficientemente nutritivos. El terreno de los campamentos para población internamente desplazada, a menudo irregular y arenoso, impedía que las personas que utilizaban sillas de ruedas o andadores se movieran con libertad, lo que las hacía totalmente dependientes de sus familiares. Mohammed Bili , de 61 años, había sufrido siete desplazamientos desde octubre de 2023. Necesita tres sesiones de diálisis a la semana. Sin embargo, el centro al que acudía ha sido destruido, y ahora solo recibe dos sesiones, y más cortas. Le cuesta mucho desplazarse en su silla de ruedas por el terreno del campamento y ha perdido casi 20 kg. Contó lo siguiente a los investigadores de Amnistía Internacional: “Sufro de rigidez extrema en los brazos y debilidad muscular debido a que no puedo acceder a la diálisis con la frecuencia que necesito”. Samira al Shawa , de 88 años, utilizaba un andador para desplazarse de forma independiente. Ahora vive en un campamento para población internamente desplazada cuyo terreno arenoso le impide caminar. Pasa la mayor parte del tiempo tumbada en una cama improvisada en su tienda de campaña. Su familia recibe alimentos de comedores sociales, pero son insuficientes y carecen de los nutrientes adecuados. Samira ha perdido unos 20 kg desde octubre de 2023. Sadiqa al Barrawi , de unos 90 años, ha sufrido tres desplazamientos desde octubre de 2023. Actualmente vive en una tienda de campaña en el campamento para población internamente desplazada de Salam junto con su hijo, la esposa de este y sus cuatro hijos. Una noche de enero de 2025, mientras iba al baño, se cayó y se lesionó, y ahora no puede ponerse de pie ni caminar. La mujer dijo a Amnistía Internacional: “Desde entonces la vida se ha vuelto aún más miserable”. Sadiqa tiene diabetes e hipertensión. Ha perdido unos 25 kg y depende de la comida que le proporcionan los comedores sociales. Añadió: “Somos campesinos. En el pueblo tenemos tierras y los mejores alimentos frescos, y aquí no tenemos nada”. Información complementaria Las personas de más de 60 años representan en torno al 5% de la población de Gaza. Según el Ministerio de Salud palestino, a principios de diciembre de 2025, 4.813 personas mayores habían perdido la vida violentamente en Gaza desde octubre de 2023, aunque esta cifra no incluía las muertes indirectas debidas, por ejemplo, a la destrucción de las infraestructuras sanitarias. Según un informe de la UNWRA , muchas personas mayores pierden el contacto con sus cuidadores debido a las hostilidades o a las perturbaciones que provoca el desplazamiento. Amnistía internacional ha documentado cómo en las situaciones de conflicto armado las personas mayores corren mayor riesgo, y cómo se pasan por alto sistemáticamente sus necesidades humanitarias. En diciembre de 2024, Amnistía Internacional concluyó que Israel está cometiendo un genocidio en Gaza , alegando que el país había llevado a cabo actos prohibidos en la Convención sobre el Genocidio: matanza de miembros de la población palestina de Gaza, lesión grave a su integridad física o mental, y su sometimiento intencional a condiciones de existencia que habrían de acarrear su destrucción física. Pese a la reducción de la magnitud de los ataques desde el acuerdo de alto el fuego de octubre de 2025, no hay un cambio significativo en las condiciones a las que Israel somete a la población palestina de Gaza ni nada que indique un cambio en la intención de Israel de cometer genocidio. Logo de Whatsapp Sigue la actualidad en derechos humanos en n

Rodrigo Cuevas, Massiel - Un Mundo Feliz (Video Oficial)

UNA SOCIEDAD QUE NOS AGOTA Byung Chul Han, filósofo: "La depresión es la enfermedad de una sociedad que sufre de excesiva positividad"

El autor de 'La sociedad del cansancio' explica la relación que existe entre la depresión y una sociedad centrada en la positividad Foto: Byung Chul Han, en una imagen de archivo. (Europa Press) Byung Chul Han, en una imagen de archivo. (Europa Press) Por Sandra Gonzálvez 13/01/2026 - 11:54 Byung Chul Han, filósofo: "Los consumidores no tienen esperanzas, solo deseos y necesidades" El pensamiento de Byung Chul Han se ha convertido en una de las miradas más lúcidas, y también más incómodas, para entender el malestar de la sociedad contemporánea. El filósofo surcoreano ha analizado durante años cómo la idea moderna de felicidad, éxito y rendimiento ha transformado profundamente la forma en la que vivimos y nos relacionamos con nosotros mismos. Una de sus afirmaciones más citadas resume con claridad su diagnóstico: “La depresión es la enfermedad de una sociedad que sufre de excesiva positividad”. Esta reflexión, desarrollada en su obra 'La sociedad del cansancio', señala un cambio radical respecto a las patologías del pasado y pone el foco en un tipo de sufrimiento menos visible, pero profundamente extendido. La sociedad del rendimiento y el cansancio interior En sus ensayos, Byung Chul Han explica que hemos pasado de una sociedad disciplinaria a una sociedad del rendimiento. Ya no existe una figura externa que obligue o prohíba: ahora cada individuo se exige a sí mismo ser productivo, feliz, positivo y exitoso en todo momento. El propio filósofo lo expresa de forma clara cuando afirma que el sujeto contemporáneo “se explota a sí mismo creyendo que se realiza”. Esta autoexigencia constante genera un cansancio profundo, no físico, sino mental y emocional. Uno de los conceptos clave en el pensamiento de Han es el de positividad excesiva. El filósofo sostiene que el mandato constante de pensar en positivo, de superarse siempre y de convertir cualquier dificultad en una oportunidad acaba convirtiéndose en una forma sutil de violencia. Según sus palabras, esta positividad no deja espacio para el fracaso, la tristeza o la vulnerabilidad. Todo lo negativo debe ser eliminado, ocultado o transformado rápidamente en algo útil. Esta negación sistemática de lo negativo provoca un colapso interior: la persona no puede sostener la exigencia permanente de entusiasmo y termina agotada, aislada y deprimida. Byung Chul Han también vincula la depresión con una creciente soledad social. En una cultura que valora el rendimiento individual por encima del cuidado colectivo, las personas quedan cada vez más solas frente a su propio malestar. Desde su punto de vista, la depresión no es solo un problema individual, sino un síntoma social que revela una forma enferma de entender la vida. Para Han, la felicidad convertida en obligación es una trampa. Cuando ser feliz se transforma en un deber, cualquier tristeza se vive como un fracaso personal. Esta presión constante impide aceptar los límites humanos y genera una relación hostil con uno mismo. Byung-Chul Han, Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2025. (EFE) Las reflexiones de Byung Chul Han incomodan porque cuestionan uno de los pilares de la cultura actual: la creencia de que todo depende de la actitud personal. Al señalar que la depresión es consecuencia de una sociedad excesivamente positiva, el filósofo desplaza el foco del individuo al sistema y abre un debate necesario sobre cómo vivimos, trabajamos y nos exigimos. 14

PORQUE somos tan tontos con un cerebro tan listo

Para los huérfanos de Gaza, la seguridad de la infancia se desvaneció con sus padres

Voces del Mundo Artículos 17 de enero de 2026 6 minutos Bahzad al Akhras, Middle East Eye, 16 enero 2026 Traducido del inglés por Sinfo Fernández Bahzad Al Akhras es un médico palestino e investigador de políticas sanitarias especializado en trauma infantil y salud mental comunitaria. Recibió la Beca Chevening para líderes emergentes en 2019-2020 a fin de cursar un máster en Salud Mental Infantil y Adolescente en el King’s College de Londres, que obtuvo con honores. Hoy en Gaza, decenas de miles de niños se despiertan sin la voz de sus padres llamándolos. Esto no se debe a una enfermedad ni a un accidente, sino a que el genocidio de Israel contra el enclave palestino eliminó a quienes los hacían sentirse seguros. Según la Oficina Central Palestina de Estadísticas, hasta el pasado mes de marzo, se estimaba que más de 39.000 niños en Gaza habían perdido a uno o ambos padres en la continua agresión israelí, incluyendo los 17.000 que se habían quedado totalmente huérfanos. Esta es una de las mayores crisis de orfandad de la historia moderna. Y estas cifras no son sólo estadísticas; representan el desmoronamiento masivo de la infancia misma. Para un niño, los padres no son simplemente cuidadores; son la primera promesa de seguridad en el mundo. La presencia constante de una madre o un padre representa una voz familiar, una rutina predecible, una mano tendida en la oscuridad. Es así como un niño aprende que el miedo puede pasar, que el hambre se puede calmar, que el peligro tiene límites. Cuando ese ancla se rompe violentamente, la percepción de la realidad del niño se transforma por completo. El mundo se vuelve inestable. La confianza se vuelve frágil. La seguridad se convierte en un recuerdo. En Gaza, esta ruptura se está produciendo a gran escala. La pérdida de cuidadores no se produce sólo por muerte, sino también por lesiones graves, detención, desaparición forzada o separación en el caos de los repetidos desplazamientos. Algunos niños han sido rescatados de entre los escombros sólo para descubrir que no les queda nadie a quien llamar “mío”. Otros tienen un padre vivo, pero se encuentra tan herido, traumatizado o ausente que el niño se queda sin protección real. Desconexión Entre los niños más pequeños, las consecuencias son inmediatas y desgarradoras. Muchos se vuelven inconsolables. Lloran durante horas, se aferran a cualquier adulto cercano y entran en pánico cuando un cuidador desaparece de su vista, incluso por un instante. Algunos pierden las palabras que antes tenían o vuelven a mojar la cama. Algunos se quedan en silencio, como si desconectar fuera la única forma de sobrevivir a lo que sus mentes no pueden procesar. En refugios abarrotados, donde los adultos están exhaustos y afligidos, los niños a menudo se apegan a quien esté disponible, porque su necesidad de seguridad es urgente e insatisfecha. Para los niños mayores, especialmente aquellos que entran en la adolescencia, el daño se manifiesta de otra manera: se convierten en adultos de la noche a la mañana. Cuando un padre muere, es detenido o resulta gravemente herido, el niño suele heredar el rol de proveedor, protector y responsable de la toma de decisiones. En Gaza, he visto a niños, especialmente a las hijas mayores, cargando con responsabilidades que destrozarían a la mayoría de los adultos: conseguir comida, cuidar a sus hermanos, gestionar a un padre superviviente traumatizado y mantener a la familia en funcionamiento bajo los bombardeos y el hambre. Esta inversión de roles no fomenta la resiliencia. Limita el desarrollo. Enseña la supresión emocional como una habilidad de supervivencia y convierte el miedo en un ruido de fondo permanente. Pienso a menudo en una niña de 11 años que vive en un refugio para desplazados en el centro de Gaza. Su padre murió en un ataque aéreo. Sin gas, electricidad ni ingresos estables, ella y su madre comenzaron a preparar pequeños pasteles al fuego de leña, utilizando para ello cualquier material disponible. Todos los días, la niña caminaba entre refugios abarrotados, sorteando los escombros y la inseguridad, intentando vender lo que hacían para ayudar a alimentar a su madre viuda y a sus hermanos menores. Cuando hablamos, casi no mencionó el duelo. Habló de la necesidad, de “lo que hay que hacer”. Pero lo más impactante fue lo que había desaparecido: el juego, el descanso, la dulzura de la infancia. Su rostro reflejaba el agotamiento de alguien mucho mayor. Separación insoportable También trabajé con un niño de siete años cuyo padre murió en un ataque aéreo. Desde entonces, no se suelta de su madre. Insiste en que lo carguen constantemente. Se niega a jugar con otros niños. Si ella sale de la habitación, aunque sea brevemente, entra en pánico. Por la noche, la despierta para que lo acompañe al baño. Si no se despierta lo suficientemente rápido, se hace pis en la cama. Cuando hablé con él, apenas levantaba la vista. Hablaba en voz baja, usando pocas palabras, y siempre comprobando que su madre seguía a su lado. No describió el bombardeo ni habló de miedo ni de ira. Cuando le pregunté qué era lo que más deseaba, respondió simplemente: “Quiero que vuelva mi padre”. Para este niño, la pérdida de su padre no sólo le trajo dolor. Destrozó su sensación de seguridad tan completamente que la separación misma se volvió insoportable. En otro caso, una niña de 14 años se convirtió en la única superviviente de su familia. La derivaron a un hospital de campaña para una evaluación de salud mental porque los médicos dijeron que no cooperaba con la rehabilitación. Cuando hablamos, su resistencia cobró sentido. Habló de cómo todo se había derrumbado en un instante; de ​​cómo su padre, la persona en la que confiaba para protegerla, no pudo salvarla. “Si él no pudo”, se preguntó en voz baja, “¿quién más podrá?”. Lo que más la aterrorizaba no eran sus lesiones, sino la recuperación. Temía que, si su salud mejoraba, le darían el alta. ¿Y luego qué? “¿Darle el alta a dónde?”, preguntó. No había familia esperándola. Ningún hogar. Ningún lugar que la hiciera sentir siquiera remotamente segura. El hospital, a pesar de todo, se había convertido en su único refugio. Su negativa a cooperar no era desafío. Era miedo a ser liberada de nuevo en un mundo que había experimentado como letal y desprotegido. “¿Qué opción tengo?” Había también un niño de 12 años que había perdido a sus padres y a su hermano mayor. Su abuelo lo trajo a verme, preocupado porque el niño desaparecía de su tienda durante horas. Finalmente, la verdad salió a la luz. El niño había estado visitando repetidamente los puntos de distribución de alimentos gestionados por la Fundación Humanitaria de Gaza, lugares que muchas organizaciones internacionales y testigos han descrito como caóticos y mortales. El niño lloraba mientras hablaba. Lloraba por la pérdida de sus padres y por lo que había visto en esos puntos de distribución: tiroteos, pánico, gente desplomándose a su alrededor. Dijo que sentía terror cada vez que iba allí. Cuando le pregunté por qué seguía volviendo, respondió sin dudar: sus hermanos menores no habían comido en días. Su abuelo apenas podía alimentarse. “Sé que es peligroso”, dijo. “Pero ¿qué otra opción tengo?” Así es la orfandad en Gaza. No se trata sólo de la ausencia de los padres. Es el colapso del andamiaje psicológico que los niños necesitan para crecer: estabilidad, protección y la libertad de ser jóvenes. Es una generación que aprende, a través de la experiencia, que el amor puede desvanecerse sin previo aviso; que los hogares y las familias pueden ser destruidos, y que el mundo no ofrece garantías de misericordia. Las consecuencias a largo plazo para la salud mental no terminan con un alto el fuego. Los niños que pierden a sus cuidadores de esta manera cargan con heridas que moldean su vínculo con los demás, su confianza, su visión del futuro y su comprensión de su propio valor. Hoy en Gaza, miles de niños crecen no sólo sin padres, sino sin la creencia básica de que el mundo pueda volver a ser seguro. Foto de portada: Una niña palestina desplazada junto a una tienda de campaña ubicada frente a la playa de la ciudad de Gaza, el 9 de enero de 2026 (Reuters). Voces del Mundo Comparte esto: