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domingo, 24 de mayo de 2026

Desilustración”: cómo afecta a las sociedades modernas la acelerada pérdida del hábito de la lectura

El 61% de los jóvenes de entre 16 y 24 años se consideran “no lectores” o “lectores caídos” (Imagen Ilustrativa Infobae) La era de la información se enfrenta a un fenómeno paradójico: la pérdida acelerada de la lectura y, con ella, el debilitamiento del conocimiento y la ciencia. En un artículo publicado en The Times, el periodista británico Rod Liddle describe este proceso como “Desilustración”, caracterizado por la desaparición progresiva de hábitos que durante siglos impulsaron el desarrollo intelectual y social en Occidente. La Galleria Borghese desató una polémica con su plan de ampliación para mostrar más obras maestras Te puede interesar: La Galleria Borghese desató una polémica con su plan de ampliación para mostrar más obras maestras Según el autor, la transición hacia la llamada “era post-alfabeta” ya resulta perceptible en los hábitos cotidianos de la sociedad. Incluso felicita irónicamente a quienes empezaron a leer las primeras líneas de su texto: “Usted posee una habilidad arcaica y rara: el arte de leer”. Sin embargo, para Liddle la “Desilustración” implica más que la simple decadencia de la lectura. Se trata de un proceso donde el conocimiento, el debate democrático y los principios de la ciencia dejan de ocupar un lugar central. Sostiene, además, que en este nuevo contexto prima la expresión de emociones sobre la adquisición de información, y que “parece que ya no es necesario comprender las cosas”. El columnista señala que la inmediatez de la tecnología y el predominio de las redes sociales han modificado profundamente la relación con la palabra escrita. Según los datos citados en su artículo, el 47% de los adultos no lee libros por elección, lo que representa a unos 27 millones de Liddle atribuye parte de esta tendencia a los cambios en la enseñanza escolar. A su juicio, los sistemas educativos actuales priorizan evitar el aburrimiento de los alumnos, relegando actividades que requieren disciplina y esfuerzo, como la lectura de textos extensos o el aprendizaje por repetición: “Lo complicado es que, una vez que hemos dejado de leer, no volveremos a empezar. Uno no nace sabiendo leer: es una habilidad que requiere tiempo y paciencia para adquirirla. No tenemos tiempo y menos aún paciencia”. Para Rod Liddle, la lectura de libros está en vías de extinción (Imagen ilustrativa Infobae) La cultura digital también profundizó este fenómeno. El artículo señala que las nuevas formas de comunicación, como la mensajería instantánea y las plataformas sociales, favorecen el uso de frases cortas y la transmisión de emociones mediante imágenes o emojis, en detrimento de la reflexión y el vocabulario. “El lenguaje se ha convertido en una suerte de gruñido bestial”, describe el periodista, para quien la inmediatez tecnológica ha reducido la paciencia y la capacidad de concentración necesarias para leer un libro. El análisis advierte, asimismo, que la caída de la lectura conlleva efectos directos sobre el conocimiento colectivo y la vida democrática. El autor argumenta que la ausencia de lectura dificulta la adquisición de información contextual y la exposición a opiniones diversas, elementos fundamentales para el debate público y el desarrollo de una ciudadanía informada. También afirma que, sin estos insumos, las respuestas y opiniones tienden a carecer de contexto y fundamento, transformándose en “experiencias vividas” individuales sin peso en el plano colectivo. El artículo cita el descenso de los resultados en exámenes de lengua, como el GCSE de inglés en el Reino Unido, y la eventual eliminación de los exámenes de recuperación, como ejemplos de las consecuencias de este retroceso. Según Liddle, una vez que la lectura se abandona, resulta casi imposible recuperar el hábito. El aprendizaje de la lectura exige tiempo y paciencia, dos recursos escasos en la actualidad. “La lectura ha pasado a ser una de esas pequeñas dificultades de la vida que podemos evitar”. Ante este panorama, recuerda que la alfabetización fue clave en el surgimiento de la Revolución Industrial y en la expansión global del conocimiento. Para el autor, la lectura estimula la imaginación y permite el contacto con ideas diferentes, contribuyendo a evitar el aislamiento narcisista que se observa en la actualidad. “La lectura inspira, y cuanto mejor es el libro, mayor es la inspiración”.

BIBLIOTERAPIA SOBRE EL DUELO (I) Palabras para el duelo https://psiquiatramayores.com/2026/05/23/biblioterapia-sobre-el-duelo-i-palabras-para-el-duelo/

LA HORA VIOLETA. Sergio del Molino. Literatura Random House. El autor escribe en primera persona sobre la enfermedad y muerte de su hijo, la quiebra a todos los niveles. Aquí su propio recorrido vital exitoso posterior podría inspirar al lector. LO QUE NO TIENE NOMBRE. Piedad Bonnett. Editorial Alfaguara. Un libro escrito tras el suicidio de su hijo. Entre la memoria, la investigación íntima y la necesidad de entender. Un intento de poner palabras a una pérdida para la que, precisamente, no existe nombre. AUTOBIOGRAFÍA. Eric Clapton. Editorial Neo Person. Entre muchas cosas, narra la muerte de su hijo Conor. La música, la culpa y la reconstrucción de una vida después de una pérdida devastadora. NOCHES AZULES. Joan Didion. Editorial Debolsillo. Después de escribir sobre la muerte de su marido, Didion vuelve al duelo tras la muerte de su hija. Un libro sobre la fragilidad, la memoria y el miedo a la pérdida. SI LA MUERTE TE QUITA ALGO, DEVUÉLVELO. Naja Marie Aidt. Editorial Sexto Piso. La autora escribe tras la muerte accidental de su hijo. Fragmentos, lecturas, recuerdos: un intento de recomponer el mundo cuando el lenguaje parece romperse. TIENES QUE MIRAR. Anna Starobinets. Impedimenta Editorial. Un testimonio durísimo sobre embarazo, malformaciones fetales y decisiones médicas. También sobre cómo se vive el duelo cuando la pérdida ocurre antes de que el ser querido haya nacido. SOBRE EL DUELO. Chimamanda Ngozi Adichie. Literatura Random House. Un texto breve y directo escrito tras la muerte de su padre durante la pandemia. Sobre la distancia, el shock y la forma en que el duelo altera la percepción del tiempo. UN HOMBRE DE PALABRA. Imma Monsó. Editorial Alfaguara. Un libro sobre la muerte del compañero de vida. Recuerdo, humor, cotidianidad y memoria para sostener lo que permanece después de la pérdida. HA PASADO UN MINUTO Y QUEDA UNA VIDA. Gabriela Consuegra. Ediciones Temas de Hoy. El relato del duelo tras la muerte de un padre. Un libro sobre ese momento extraño en que el mundo continúa mientras algo esencial ha cambiado. UNA PENA EN OBSERVACIÓN. C. S. Lewis. Editorial Anagrama. Uno de los textos más intensos sobre el duelo. Lewis escribe tras la muerte de su esposa: un diario brutalmente honesto sobre la fe, la rabia y la ausencia. SOLO NOS QUEDA ESPERAR LO MEJOR. Carolina Setterwall. Editorial Seix Barral. Cuando su pareja muere repentinamente, queda también la tarea de seguir criando a su hijo. Un libro sobre maternidad, duelo y reconstrucción. EL DUELO ES ESA COSA CON ALAS. Max Porter. Editorial Rata. Una fábula extraña y luminosa: un padre y sus hijos atraviesan la muerte de la madre acompañados por un cuervo salvaje que encarna el duelo. y 14. AHORA y VIVIR DEPRISA. Brigitte Giraud. Contraseña Editorial. Cuando ocurre la muerte de su marido en un accidente, nada parece cierto. Un paréntesis infinito que lastra y que difumina la percepción del tiempo. Décadas después, la autora reconstruye las circunstancias de ese día. Una investigación íntima sobre el azar y el destino.

domingo, 17 de mayo de 2026

Discurso de la servidumbre voluntaria

El Discurso de la servidumbre voluntaria (también conocido como Contra el Uno) es un ensayo breve pero revolucionario escrito por el filósofo y magistrado francés Étienne de La Boétie. Aunque se estima que lo redactó con solo 16 o 18 años, la obra plantea una de las preguntas más profundas y vigentes de la filosofía política: ¿por qué los pueblos se someten voluntariamente a la tiranía de un solo hombre cuando podrían liberarse simplemente con dejar de obedecer?. Wikipedia +4 Inspirado por la brutal represión de la revuelta de la Gabela en 1548, La Boétie rompe con la tradición de su época: no analiza cómo debe gobernar un príncipe, sino por qué los ciudadanos aceptan ser esclavos. YouTube ·Mi Biblioteca_Carmen Arteaga +1 🔑 Las tres causas de la sumisión voluntaria La Boétie argumenta que la libertad es el estado natural del ser humano. Para explicar cómo se pierde, identifica tres mecanismos principales que perpetúan el poder del tirano: YouTube ·Omar Rueda +1 La costumbre: Las nuevas generaciones nacen bajo el yugo y aceptan la opresión como algo normal y tradicional porque nunca han conocido la libertad. La distracción y los vicios: Los tiranos adormecen la conciencia crítica del pueblo mediante espectáculos, juegos y "pan y circo". La pirámide de intereses: El tirano se apoya en unos pocos colaboradores, quienes a su vez dominan a otros, creando una red jerárquica de complicidad donde muchos se benefician de la estructura de poder. YouTube ·Café Kyoto +2 💡 La solución: Resistencia pasiva La gran aportación de La Boétie es que no propone una revolución violenta para derrocar al dictador. Sostiene que el tirano no tiene más poder que el que el propio pueblo le otorga. Por lo tanto, la liberación consiste en un acto de resistencia pasiva o desobediencia civil: "Decidíos a no servir más, y seréis libres". Si la sociedad le quita su apoyo, el tirano cae por su propio peso, como un gran coloso al que se le quita la base. YouTube ·Café Kyoto +2

invictus

Ya no importa cuan estrecho haya sido el camino ni cuantos castigos lleva mi espalda soy el amo de mi destino soy el capitan de mi alma

Feeling Good . Nina Simone

Perfect days ; pelicula de Wim Wenders en y sobre Japon

Perfect Days es una lección magistral de buen cine y de vida buena que representará a Japón en los próximos Óscar. Esto resulta una novedad porque es un país que acostumbra a elegir películas de directores nipones y, en esta ocasión, ha elegido el film de Wim Wenders. Probablemente, por el afecto hacia el actor japonés, Kôji Yakusho, que lleva el peso del film, y porque Wenders rinde tributo al cine de Yasujiro Ozu, con un estilo que dejó una impronta eterna en la cinematografía mundial por las maneras de ver la vida y de adentrarse en lo más hondo del ser humano. La película de Wenders, una auténtica obra de arte, tiene un incuestionable interés bioético y filosófico al proponer que abracemos nuestra naturaleza humana, en vez de vivir como si fuéramos máquinas y dejarnos arrastrar por los cantos de sirena en pro de un progreso a modo de bálsamo de fierabrás. El ritmo frenético y la dependencia tecnológica nos sume en una modorra que dificulta que podamos mirarnos interiormente para preguntarnos acerca de cómo queremos que sea nuestra vida y no nos deja abrir los ojos al mundo que nos rodea para habitarlo de otra manera. Hirayama es ejemplo de una vida que contribuye a hacer mejor el mundo y Wenders de los cineastas con un estilo fílmico que deja puertas abiertas a la salvación.

miércoles, 13 de mayo de 2026

El libro de la almohada Sei Shonagon

Sei Shōnagon Traducción de Jesús Carlos Álvarez Crespo El libro de la almohada «La prosa de Sei Shonagon es transparente. A través de ella vemos un mundo milagrosamente suspendido en sí mismo, cercano y remoto a un tiempo, como encerrado en una esfera de cristal». Octavio Paz Sinopsis El libro de la almohada es, probablemente, la obra clásica japonesa más leída en Occidente. Escrita a modo de diario íntimo por Sei Shōnagon, dama de la corte al servicio de la emperatriz Teishi, nos permite acceder a la refinada corte de Heian y nos muestra, sin reparos, los deleites, las inquietudes, las veleidades y las predilecciones de una escritora única. Estas páginas, que pulverizan los siglos y las distancias culturales, narran la vida en la corte imperial de Japón de finales del siglo x a través de los ojos de una mujer excepcional —inteligente, pícara, quizá algo vanidosa, pero de sensibilidad delicada y talento desbordante—, capaz tanto de desvelar el complicado protocolo social de los aristócratas como de apreciar la caída de los pétalos del cerezo, el momento más hermoso de cada estación o el aroma de un kimono nuevo. Un libro que demuestra que los clásicos no son clásicos porque lo digan los académicos sino porque, por muchos siglos que pasen, siguen resultando frescos como el primer día. Presentamos por primera vez en España la versión íntegra, anotada y en traducción directa, de esta obra maestra de las letras japonesas, complementada con un amplio glosario cultural ilustrado. Sei Shōnagon Sei Shōnagon el caso de esta fascinante escritora es particular dentro de la historia de la literatura, pues se desconoce casi todo de su vida. Sabemos que nació durante la Era Heian, probablemente en el año 968, y que era hija de Kiyohara no Motosuke, uno de los conocidos como Sanjūrokkasen, los «Treinta y seis poetas inmortales», que fue gobernador de las provincias de Higo y Kawachi. También, que gracias a su buen apellido Sei entró a servir en la corte del emperador Ichijō, en Heian —actual Kioto—, como dama de compañía la emperatriz Teishi. Pero se desconoce a ciencia cierta cuál era su nombre propio —Shōnagon es el título protocolario y parece que Sei era la pronunciación china de su apellido—, si tuvo hijos y qué fue de ella en sus últimos años de vida. Tampoco se sabe dónde y cuándo murió. Pero no es un caso particular por esto, sino porque la obra que le ha dado la inmortalidad, Makura no Sōshi —El libro de la almohada—, es uno de los textos más importantes de la historia de la literatura universal y —junto con el Genji Monogatari, de la también cortesana Murasaki Shikibu— está considerada la obra fundacional de la literatura japonesa

El origen femenino de la escritura en hiragana . Autor y fuente original: Alex Peer

El primer reto de cualquier estudiante de japonés es memorizar las 46 letras del silabario hiragana. En el siglo X, las damas de la corte Heian aprendían a escribir con el mismo sistema. Aunque las cortesanas tenían acceso a la misma educación que los hombres, para ellas estaban vetados los kanji, ideogramas de origen chino que Japón adaptó a su lengua, conservando el significado pero transformando la lectura. Se consideraba que los kanji eran demasiado complicados para las mujeres. Para ellas se creó un sistema simplificado, con caracteres que expresaban sonidos en vez de significado. Los hiraganas partían de una simplificación de los kanjis, con unos trazos más estilizados. MurasakiShikibuMurasaki Shikibu escribiendo su Genji Monogatari. No está claro quién inventó este silabario, pero a partir de ese momento, las mujeres cultivadas de Heian escribían todas sus anotaciones, diarios, cartas y documentos en hiragana. Este sistema de escritura se conocía entonces como 女手 (onnade, mano de mujer), en oposición a los kanji u 男手 (otokode, mano de hombre). Aunque en teoría ellos no podían usar el hiragana por considerarse poco refinado, la primera obra en este alfabeto fue el Diario de Tosa, escrita por un hombre, Ki no Tsurayuki, que la publicó, eso sí, de forma anónima y haciéndose pasar por una mujer que se lamenta de la muerte de su hija. pixta_2257711_S Pronto llegaron dos grandes obras de la literatura, estas ya escritas por mujeres: Genji Monogatari (La historia de Genji) de Murasaki Shikibu y Makura no sôshi (El libro de la almohada) de Sei Shônagon. El Genji se considera la primera novela moderna y narra las aventuras amorosas del príncipe que da título al libro. Por su parte, El libro de la almohada es una especie de diario privado de la autora, donde recoge sus impresiones y reflexiones sobre el mundo que la rodea. Ambas obras, redactadas con silabario hiragana, siguen sorprendiéndonos 1.000 años después por su frescura y son la mejor fuente para conocer de primera mano la vida y las costumbres de la nobleza de Heian (la antigua Kioto, en aquel entonces la capital imperial). Otras obras similares que se conservan son El diario de la dama Izumi (de Izumi Shikibu) y Sueños y ensoñaciones de una dama Heian (de la dama de Sarashina). Este género literario que mezcla todo tipo de apuntes personales sin conexión aparente se llama zuihitsu (随筆, fluir del pincel) y todavía se practica hoy en día. hiragana2Evolución: kanji (izquierda), hiragana clásico (centro) y hiragana actual (derecha). Uno de los pasatiempos favoritos de cortesanos y cortesanas de aquella época era el juego del amor: en sus cortejos intercambiaban cartas encendidas, con apasionados poemas donde describían sus sentimientos, que desembocaban en un encuentro amoroso tras el cual llegaban más cartas. Era muy importante, por ejemplo, la “carta de la mañana siguiente”, que ellas esperaban con devoción en su alcoba. Pero, ¿cómo se comunicaban hombres y mujeres si supuestamente utilizaban sistemas de escritura distintos? En realidad, los hombres también conocían la “mano de mujer” o hiragana, al cual recurrían para estas cartas de amor. También muchos poemas waka que se conservan de aquellos años están escritos en este alfabeto. Gracias al agitado mundo amoroso en la corte Heian y a la necesidad de comunicarse, el silabario hiragana se popularizó. hiragana Por su parte, algunas mujeres presumían de conocer algunos kanji. Es el caso de Sei Shônagon, que entre las sílabas hiragana insertaba ideogramas para demostrar su educación superior. Así se ganó las críticas de Murasaki Shikibu y de otras cortesanas, que la tildaban de marisabidilla. Con los años, la escritura japonesa, como ocurría en los textos de Sei Shônagon, fusionó los kanji con hiragana, incluyendo también katakana, otro silabario parecido que usaban los hombres en su aprendizaje de los complicados ideogramas. Estos tres sistemas de escritura perduran hasta nuestros días, siendo el hiragana el más asequible y el que actualmente nos ayuda a leer los primeros kanji cuando estudiamos japonés, gracias a la transcripción de su sonido en sílabas hiragana. pixta_22533690_S Como nota curiosa, existe un tipo de poesía llamada iroha uta (いろは歌) que consiste en ordenar todas las sílabas hiragana sin repetirlas, de manera que formen un poema con sentido. El primer poema de este estilo, y también el más conocido, data del año 1079, atribuido al monje Kûkai: “いろはにほへと/ちりぬるを/わかよたれそつねならむ/うゐのおくやま/けふこえて/あさきゆめみし/ゑひもせすん”. (Traducción aproximada: “Incluso las flores que florecen / tarde o temprano se disiparán / ¿Quién en nuestro mundo / no está cambiando? / Las montañas profundas de la vanidad / nosotros las cruzamos hoy / y no veremos sueños superficiales / ni seremos engañados.) Se suele utilizar para la memorización de los hiragana y sus tres primeras sílabas (いろは, iroha) equivalen a nuestro ABC. sei-shonagonRetrato de Sei Shônagon. Antiguamente llegaron a existir cientos de caracteres hiragana distintos porque, para demostrar su cultura, algunas personas competían por inventar otros kanas nuevos a partir de kanjis. Sin embargo, para facilitar el estudio del japonés y sobre todo adaptarse a los sistemas de impresión modernos, en el año 1900 el gobierno japonés estandarizó los 50 hiraganas básicos, uno para cada sílaba, de los que hoy en día se utilizan 46. Con ello, también se perdió por el camino la escritura enlazada de los textos clásicos, pasando a escribirse cada sílaba de forma independiente y reconocible. Algunos estudiantes de caligrafía japonesa todavía practican el estilo de escritura de la aristocracia Heian, conocido como Kana-shodô. hiragana-400yCaligrafía de Fujiwara no Teika (1162-1241) Con la llegada de las nuevas tecnologías, muchos vaticinaron que los alfabetos japoneses quedarían obsoletos, pero ha ocurrido lo contrario: el diccionario predictivo de ordenadores y móviles consigue adivinar los kanji que quiere escribir el usuario a partir de la sencilla introducción de hiragana. Es el legado de aquellas mujeres del siglo X que, vetadas del aprendizaje de la lengua considerada culta, idearon una escritura a su medida con la que construyeron un universo literario propio. Y así pasaron a la Historia de la Literatura con obras inmortales escritas con “mano de mujer”. seishonagon Acerca de Alex Pler Librero de Haiku, lector voraz y autor de la novela El mar llegaba hasta aquí y del libro La noche nos alumbrará (con 196 historias cortas donde tú eres el protagonista). web personal: www.alexpler.com.

sábado, 9 de mayo de 2026

Sally Clark

Sally Clark

Enhorabuena , mi querida Er . Que ilusión ; ojala escribas mas y mas

https://contarte.com.ar/literatura/la-fundacion-el-libro-dio-a-conocer-los-ganadores-del-premio-literario-edicion-2026/ El jurado del Premio Literario Fundación El Libro Edición 2026, integrado por Agustina Bazterrica, Enzo Materia y Ricardo Romero resolvió por unanimidad lo siguiente: Primer Premio: “El surco y el peso”, presentado bajo el seudónimo Max, que corresponde a Juan Vintulli, de South Bend, Indiana, Estados Unidos. Grandes estacionamientos bajo el sol o la nieve, silos reconvertidos, fábricas al borde del abandono, supermercados llenos de ecos: un gótico suburbano, de mediodía interminable, por el que deambulan los fantasmas encandilados que el capitalismo deja a su paso. Los cuentos de este libro construyen un paisaje agobiante, desolado, una llanura que queda lejos de todo, incluso del presente. Y, a su vez, esta llanura, con sus abrumadoras extensiones que parecen anular la posibilidad de la huida o la redención, sostiene a los personajes que habitan sus historias conjurando una extrañeza que sobrevive a todo. Segundo Premio: “Los nudos”, presentado bajo el seudónimo Prima Guada, que corresponde a Valetin Cacault, de Buenos Aires. Un universo donde lo cotidiano aparece atravesado por una tensión irrefrenable. A partir de escenas familiares y reconocibles, los relatos exploran vínculos atravesados por el cuidado, la violencia latente y el desconcierto. La escritura es prolija, con un buen dominio de los diálogos, y sostiene climas intensos que construyen personajes tan frágiles como verosímiles. Los “nudos” del título condensan zonas de conflicto en los que cada cuento plantea una encrucijada emocional que incomoda y deja huella. Tercer Premio: “A distinto de A”, presentado bajo el seudónimo Inés Aldasoro, que corresponde a Ercilia Aitala, de Olavarría, provincia de Buenos Aires. Una colección que desarma la lógica y vuelve extraño lo cotidiano, donde cada cuento abre una grieta en la percepción. La prosa, precisa y perturbadora, construye atmósferas que avanzan con una calma inquietante hasta rozar lo siniestro. El lenguaje mismo aparece como territorio en crisis, como si las palabras —fracturadas, insuficientes— también fueran parte del desmoronamiento que atraviesa a los personajes. En estos relatos, la identidad, el lenguaje y el dolor se tensan hasta revelar que, efectivamente, A ya no es A. Sobre los autores Juan Vitulli nació en 1975 en Rosario, Provincia de Santa Fe. Estudió Letras en la Universidad Nacional de Rosario y en el año 2003 viajó a los Estados Unidos, donde obtuvo una Maestría y un Doctorado en Literatura Española. Desde el 2007 vive en South Bend, Indiana. Actualmente, es profesor de literatura barroca en la University of Notre Dame. Entre sus obras se encuentran Mis Piletas Alemanas (Bulke Editores, 2025), De Natando y Otras Criaturas de la Costa (Brumana, 2024) y el libro de cuentos Inferiores (Beatriz Viterbo, 2023). Valentín Cacault nació en Villa la Angostura, en 1991. Pasó por las carreras de Periodismo, Arquitectura, Guión de Cine y TV, Diseño gráfico, Diseño Industrial, Publicidad y Prótesis Dental. Algo de eso fue marcando su recorrido como ilustrador. Hace más de una década ilustra , actualmente, pintando La vida de Pinocchio tras la muerte de Geppetto.. Produjo el ciclo literario Golos y coordina el taller de escritura “Cómo mentir sin que te crezca la nariz”. Forma parte del grupo de autores Fuego Amigo. En 2023 ganó el primer premio de relatos de “Los Monegros”, con el cuento “Un calor parecido”. Ercilia Aitala nació en 1960, en Olavarría, Provincia de Buenos Aires. Es licenciada en letras por la Universidad de Buenos Aires (UBA). Luego de obtener en Madrid un máster y un doctorado, trabajó en el laboratorio de idiomas de la UBA. Su relación con la escritura viene desde la infancia, aunque con larguísimas interrupciones. Fundó con tres colegas el grupo La Tricota y, con su acompañamiento, terminó tres novelas que nunca intentó publicar ni jamás releyó. Fue en 2019, y con el apoyo de Patricia Ratto, que escribió los cuentos por los que recibió este reconocimiento. (Fuente: Prensa Feria del Libro)