Translate

jueves, 3 de agosto de 2017

hombre sin talento Yoshiharu Tsuge ( articulo de Pron )


Un rechazo a ser El hombre sin talento de Yoshiharu Tsuge; por Patricio Pron 640
Aunque El hombre sin talento fue publicado a mediados de la década de 1980, su tema es el estado de parálisis y confusión en que la sociedad japonesa quedó sumida tras la derrota en la Segunda Guerra Mundial y su modernización forzosa por las autoridades de ocupación; si esa modernización sentó las bases de la recuperación económica del país, también supuso el abandono de ciertas prácticas tradicionales y el descrédito de los valores en los que estas se fundaban, de tal forma que, a partir de 1945, y, como afirma el protagonista de esta novela, pareció “una frivolidad propia de nuestro tiempo rechazar todo lo tradicional japonés. En cambio, si se trata de algo occidental, aunque sea una porquería, todo el mundo lo considera moderno” (90).
A pesar de sus palabras, Sukezo Sukegawa no es un conservador: según su mujer es un inútil y un soñador, pero también es alguien que intenta otorgar sentido a lo que le sucede (su pobreza, el asma de su hijo, su fracaso como dibujante de manga, su fracaso como vendedor de cámaras fotográficas antiguas, su fracaso como vendedor de piedras singulares, el desprecio de su mujer, las humillaciones) sin recurrir a la misoginia, a la violencia y al arribismo de las personas que lo rodean. Sukegawa se refugia en las piedras singulares que recoge en el río, en el canto de los pájaros autóctonos y en las historias que le cuentan, pero su historia es la del rechazo (suyo y de una parte considerable de la sociedad japonesa de su época) a “ser”, en el sentido en que éste es sinónimo de “hacer”: en 1987, poco después de publicar por entregas este libro, y hasta el presente, el desgraciado Yoshiharu Tsuge, como su personaje, dejó de dibujar de forma definitiva; como si contar sus fracasos en este cómic bello y doloroso no hubiese sido suficiente para dejar atrás el dolor y la confusión de vivir a caballo de un régimen que no acababa de morir y otro que no había nacido todavía

martes, 1 de agosto de 2017

Julian Barnes y el miedo a la muerte


P. Comparte con Shostakóvich el miedo a la muerte. Dijo que cada día, desde los 13 años, piensa un poco en ella.
R. Oh, sí. Lo hago. Todo el mundo debería hacerlo. Creo, como Montaigne, que debemos pensar en la muerte cada día. Nos ayuda a entender la vida.

sábado, 29 de julio de 2017

Simplicidad voluntaria: menos es más


 

       
SIMPLICIDAD VOLUNTARIA, VIDA SIMPLE

¿Qué es?

Una vida sencilla y de autocontención es lo que caracteriza al movimiento de la simplicidad voluntaria. Los argumentos que se encuentran detrás de esta opción son muy diversos (ecologismo, salud, realización personal, etc.) y, por ello, resulta difícil determinar qué aspectos hay que incluir en su definición. La simplicidad suele ser interpretada de manera muy diferente, pudiendo ser vista como una carencia o como un enriquecimiento personal.

En todas las culturas han existido grupos y personas que han optado por una vida sencilla y han promovido esta filosofía de vida. A pesar de ello, la simplicidad voluntaria como movimiento data oficialmente de finales de los noventa, situándose concretamente en Seattle, donde comenzó a extenderse hasta llegar a la mayoría de los países europeos. Las distintas personalidades que han optado por este tipo de vida han relatado sus experiencias para que las podamos conocer. Cecile Andrews o Benjamin Lesage predicaron con el ejemplo y, con distintos niveles de intensidad, llevaron a cabo diferentes proyectos en esta línea. Uno de ellos -donde participa Cecile- es el Círculo de la Felicidad (The Happiness Initiative) que busca un cambio social basado en una felicidad lograda a través de la colaboración y la solidaridad en comunidad. En esta misma línea, la ciudad de Seattle (sustainableseattle.org), precursora de la simplicidad como movimiento, logró integrar esta idea en un indicador de bienestar alternativo a los indicadores convencionales de crecimiento económico.

¿Dónde encontrarlo?

Muchas de dichas experiencias han sido recogidas por el Instituto de la Simplicidad (o Simplicity Institute), una institución sin ánimo de lucro dedicada a la investigación y promoción del tránsito hacia una comunidad justa, próspera y sostenible. Algunas de las redes articuladas en torno a distintas dimensiones –de las múltiples a las que alude la simplicidad voluntaria– las encontramos en grupos y redes como Simply Living, de Ohio, surgida en 1992 y que cuenta con más de 700 miembros. En esta misma línea y con objetivos similares aparece el grupo Simplicity Collective, que sirve de apoyo a sus integrantes y estimula la creación de ideas que promuevan una vida materialmente simple pero enriquecedora.

¿Qué hacen?

No son muchas las páginas web con recursos disponibles bajo el denominativo del movimiento, pero es posible mencionar algunas de las más completas. Elblog Vida sencilla, por ejemplo, nos acerca a multitud de experiencias en distintas áreas que van desde la crítica consumista hasta el crecimiento personal, vivencias que son presentadas de manera articulada dentro de esta web. Aunque más centrada en las reivindicaciones ecologistas, es recomendable visitar The Movement For Compassionate Living, donde encontraremos alternativas y conocimientos frente a la explotación animal, métodos de producción de alimentos más ecológicos y experiencias de una vida vegana, saludable y sostenible.
Con la meta de amplificar la difusión, desde 1995 existe una campaña en Reino Unido conocida como International Downshifting Week. Es una campaña de sensibilización local que anima a los participantes a abrazar positivamente el “vivir con menos”. Son muchas las campañas desarrolladas en las últimas décadas para incentivar esta opción de vida, pero por su originalidad algunas son dignas de ser destacadas; concretamente, el desafío que Dave Bruno propuso y que se conoce como “The 100 Thing Challenge”. Este reto –que muchos asumieron- consistía en reducir gradualmente las posesiones a tan sólo 100 elementos. La vivienda también ha sido fruto de controversia. Algunas personas individualmente han optado por una considerable disminución en las dimensiones de sus casas, ocasionando la proliferación de algunas compañías que ofrecen este tipo de infraestructuras como la Tiny House Comnpany.

Art Brut

https://www.artbrut.ch/fr_CH/auteurs/la-collection-de-l-art-brut
Imagen relacionada

CUARENTA AÑOS DE ART BRUT


La colección de art brut de Lausana nació en 1976 del legado de las 5.000 obras que Jean Debuffet había recogido a lo largo de su carrera como investigador. El museo, que está financiado íntegramente por el Ayuntamiento de Lausana, es el más grande de Europa dedicado este tipo de arte. En cuarenta años, el número de las obras se ha ido ampliando hasta sumar 70.000 piezas. Además de Gabritschevsky, la colección permanente cuenta con las esculturas de la nortemaericana Judith Scott (1943-2005), autista y sordomuda que empezó a crear piezas en un centro para discapacitados de San Francisco tras haber sido internada durante 30 años, o del italiano Giovanni Bosco (1948-2009), huérfano y pastor casi analfabeto que tras ser detenido por pequeños robos, no volvió nunca a trabajar.Resultado de imagen de art brut artistas